The Legend of Zelda: Majora’s Mask

Es un videojuego de acción-aventura de la serie The Legend of Zelda desarrollado por la división Entertainment Analysis and Development de Nintendo para la videoconsola Nintendo 64. Fue lanzado el 27 de abril de 2000 en Japón. 

Majora’s Mask es la sexta entrega de la serie The Legend of Zelda y la segunda en usar gráficos en 3D, siendo la primera su predecesor, The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Es también el primer título con Eiji Aonuma como máximo responsable, asumiendo el papel de productor, además de repetir el de director que ya ejerció en The Legend of Zelda: Ocarina of Time.

El juego tiene lugar en Términa, una versión alternativa del emplazamiento habitual de la serie: Hyrule. Allí, un Skull Kid ha robado la «Máscara de Majora», un poderoso y antiguo artefacto. Bajo su influencia está provocando estragos entre los ciudadanos y amenaza con destruir el mundo lanzando la luna sobre este en un corto periodo de 72 horas. El protagonista principal, Link, se embarca en una aventura a través del tiempo, reviviendo una y otra vez los tres días que tiene como plazo para evitar el cataclismo.

El modo de juego se centra en repetir el ciclo de tres días y en el empleo de varias máscaras, algunas de las cuales permiten a Link transformarse en distintos seres. Link aprende a tocar varias melodías con su ocarina, consiguiendo así una variedad de efectos como controlar el paso del tiempo o abrir pasajes hacia los cuatro templos, que contienen retos que Link debe superar. Majora’s Mask es considerado habitualmente por los seguidores de la serie The Legend of Zelda como uno de sus juegos más oscuros y extraños.